Eva Mare Terra

Eva Mare Terra

dilluns, 29 de setembre de 2014

Terapias holísticas para acompañar a los animales

Bella imagen de Mónica Custodio

Recuerdo desde siempre haber tenido un vínculo muy fuerte con los animales. Ya de pequeña quería acercarme a ellos, sin miedo, espontáneamente, para tocarlos y acariciarlos. Cualquier animal era objeto de mis exploraciones infantiles. Ese interés, amor y vínculo permaneció a lo largo del tiempo, fortaleciéndose y evolucionando conmigo.



Del deseo de estar cerca de ellos a toda costa, desperté para darme cuenta que no todo es ético ni válido para poder sentir cerca a nuestros compañeros de viaje en este planeta. Algunos dijeron y/o dirán que me fui “radicalizando”, pues de ser una entusiasta de los zoológicos, parques acuáticos y diversos lugares en los que se me permitía observarlos, sentí una creciente repulsión por esos espacios anti natura en la que los animales son objeto de exposición y en los que muchas veces acaban con serios trastornos de salud, y sobre todo de comportamiento.



Otro paso para mi coherente ha sido vivir en una dieta vegetariana. Y repito, para mí, pues aquí siempre surgen polémicas de todo tipo de las que ya lejos de mis apasionadas discusiones de juventud, siento que cada uno debe caminar su camino y ser coherente consigo mismo. Nadie puede decirle a otra persona lo que debe o no debe hacer (válido en cualquier sentido).



En paralelo a mi formación como terapeuta holística para personas, también me formé para poder ayudar a sanar a los animales y a proporcionarles una mayor calidad de vida, así debía ser. Para mí no existe diferencia ni jerarquía (más polémicas), mi vocación de sanación abarca a todo ser viviente, sin discriminación.



Mis casi dos años de voluntaria en centros de acogidas de animales (con el desafortunado nombre de perreras… y eso que cuentan con otros animales como los gatos…), como la de Mataró, y ocasionalmente en Barcelona fueron un aprendizaje de choque sobre la convivencia entre humanos y animales, algunos días muy difíciles de digerir. Cada uno de esos seres me dio lecciones de vida. Cada uno de ellos llevaba dentro un Maestro, un sanador. Jamás olvidaré la expresión de sus ojos al ver la llegada de los voluntarios para sus cortos paseos… o la desesperación de los gatos al entrar en la Gatera (para que digan de los gatos…), jamás…

Justamente fue una perra, Anuka, la que empezó a darme señales de que había algo en mí que debía de ser sanado. Insistentemente se colocaba entre mis piernas y señalaba hacia mi bajo vientre. Ella insistió en que escuchara los mensajes de mi cuerpo y alma. Y tenía razón, me escuché, y el diagnóstico confirmó que mi útero necesitaba ser sanado. Ahí comenzó mi viaje personal hacia la sanación de mi feminidad. Esto me ha llevado a donde estoy en la actualidad, acompañando a mujeres y facilitando círculos y talleres. Lo dicho, una gran Maestra… allí por el año 2005… Dari, Dick, Sheep, Simba, Jocker, Foca, Hipo, todas y todos… Os echo mucho de menos…



Hace poco nos dejó Lobo, el perro del hermano de mi compañero. Esta experiencia me ha marcado profundamente. Querido Lobo, he aprendido tanto de ti… Acompañar, junto a toda la familia, tu despedida de este mundo ha sido una experiencia infinita de lo que es compartir el amor entre seres vivos. Tus ojos hablaban, la voz de tu alma se despedía de todos nosotros. En ese silencio acompañado de lágrimas estaba toda la sabiduría del mundo, todo lo que tiene sentido en nuestras existencias, todo lo importante y todo lo que no lo es… esa noche soñé contigo y puse una vela para que te guiara mejor en tu viaje.



Algunas personas no entienden el porqué de esa pena por la muerte de un animal, comparándolo con la muerte de una persona. El dolor es dolor, la pérdida es la pérdida, y el duelo es el duelo, no hay grados ni jerarquías, pues cada uno de nosotros lo vive desde el vínculo que tenía con ese otro ser vivo, humano o no. Es el Amor que nos une al otro lo que duele, y tan respetable es uno como otro.



Las esencias florales, como las flores de Bach, el masaje terapéutico Healing touch, el reiki angélico y la fitoterapia son algunas de las muchas herramientas naturales que pueden ayudar a nuestros pequeños (o grandes) seres queridos. Estas pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de los animales, y a prevenir en muchos casos futuras enfermedades, igual que con las personas. También están muy indicadas en acompañamiento de enfermedades o en la despedida de nuestros compañeros.



Si deseas una consulta en tu domicilio, o un acompañamiento en la despedida de tu compañero de vida, puedes contactar conmigo a través del mail: mozarteva@hotmail.com o del teléfono 646695136.



Os adjunto también la interesante web de mi maestra Olga Porqueras, en la que podéis encontrar más información sobre el mundo animal y otros terapeutas que también trabajan con animales y ofrecen distintas terapias (en la pestaña “Directorio de terapeutas”): http://www.para-animales.com/



Deseando con toda mi alma que algún día por fin las personas y el resto de habitantes de este planeta habitemos en armonía y respeto (y también entre personas…), os doy un fuerte abrazo animal,



Eva

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