Eva Mare Terra

Eva Mare Terra

dilluns, 22 de setembre de 2014

Más llamadas del alma

Imagen de Marina Maas




Ya se está acercando la luna negra, ese momento mágico en el que la oscuridad de la luna es total, y en el que los mensajes de nuestro mundo interior emergen irremediablemente (si los queremos escuchar…). 

Hace días que ya siento esos movimientos tan típicos del arquetipo de la chamana, aunque esta vez con un ligero desconcierto, pues parece que mi ciclo, habitualmente corto, está alargándose tal vez con la intención juguetona de sincronizarse del todo con la Luna. Algo a ser observado atentamente… O tal vez sea que simplemente mi ciclo está cambiando y se va “tranquilizando” y espaciándose ligeramente, como tomándoselo con más calma, o con más caos, como si quisiera sorprenderme con la llegada del sangrado, burlón e imprevisible. Está claro que la naturaleza es juguetona. Cuando crees que tienes un “dominio” perfecto de la sabiduría de tu ciclo, se produce un cambio para que no te duermas en los laureles de lo conocido. Sabia Madre Tierra…

Estos últimos días he conectado pues, con más “llamadas del alma”, o de la selva, como le llamo yo. Ese aullido magnético que nos impulsa a adentrarnos en nuestro bosque interior y explorar nuevos territorios, o bien, recordar lugares de ese bosque que siempre han estado ahí y que nos llaman para que les visitemos. 

Fuerte ha sido el impulso de dedicar más tiempo y energía a mis hermanos animales. Así que he movilizado cositas para emprender con más fuerza las terapias con “bichos”. Muchas señales han venido desde este verano. Y algunas bien reales, pues Lobo, el perro del hermano de mi compañero, murió este verano, dejando un rastro de amor a su paso y unos grandes aprendizajes por parte de este gran Maestro. Bendito seas…

Más llamadas por parte del mundo vegetal… empiezo a sentirme duendecilla del bosque, pues si me siento llamada por los animales desde siempre, ahora empiezan las plantas… sobre todo mis queridos árboles, que se empeñan en ser abrazados (al menos así provocan ese acercamiento) para ofrecerme lecciones magistrales de sabiduría. Y además baja rápida la información, por favor… 

Si algun@ de los que me está leyendo está pensando en mi salud mental, no os preocupéis, de hecho si no escuchara estos mensajes sí que sería motivo de inquietud. Escuchar al resto de seres vivos no es algo extraño, privilegio de pocos. Tan sólo hay que entrar en el silencio y poner la predisposición en escuchar. Evidentemente, no esperéis escuchar discursos o palabras propiamente dichas (aunque en ocasiones sí), más bien llegan sensaciones, emociones, sentimientos. A través del cuerpo llega esa vibración tan potente producida por el contacto con la mirada animal o con el abrazo arbóreo. Lo confieso, para mí no hay nada más sanador que acariciar un animal, observar una flor o abrazar un árbol (por supuesto, el contacto con un bebé o un ser querido es terapia pura también) . Ya me viene de lejos, de pequeña perseguía incansablemente a los gatos para disfrutar de su suave pelaje. Ellos huían enseñándome que la naturaleza no está siempre disponible para nosotros los humanos, que lo queremos todo ya (de hecho sigo persiguiéndolos…es lo que tiene ser géminis, el juego me persigue). 

Y más llamadas… hace ya muchos años me inicié en el maravilloso mundo del Reiki. Y cosas de la vida, me llega la existencia de un Reiki angélico. Ah, qué curiosidad… Exploro sobre ello, sintiendo que algo se mueve dentro de mí. Dejando aparte todo el peso de la religión, el mundo angélico siempre me ha parecido mágico, e incluso confieso sueños e imágenes muy potentes que me han conectado con ese otro mundo no visible. Así como hace unos meses sentí la curiosidad de explorar profundamente el chamanismo, y finalmente no se dio “por algo”, ahora todo está alineándose para que el reiki angélico “si se dé”. Me dejo llevar por la intuición (cada vez más) y en unos días entraré de lleno en esta nueva posibilidad. Siempre comento que el reiki fue un portal de sanación enorme para mí, espectacular, y ahora siento que este puede ser otro nuevo portal aún más profundo. Mmm… qué ganas…

De momento no hay más llamadas (por si fuese poco). Lo que está claro que la Tierra y el Cielo nos reclaman para que les escuchemos. Personalmente siento que vale la pena hacerlo. Os animo que cada un@ reciba esos mensajes a su manera, pues mi manera seguramente no es la tuya. 

Estas nuevas llamadas no implican el alejamiento de las viejas, pues seguiré de lleno en el mundo del “doulaje” (cada día más y más…), de la feminidad y de las terapias holísticas, con una cierta voluntad creciente del acompañamiento en duelos (ahí entra mi ascendente escorpio apretando fuerte). 

Feliz equinoccio de otoño deseando que hayáis cosechado muchas bendiciones,

Eva

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