Eva Mare Terra

Eva Mare Terra

dimarts, 9 de desembre de 2014

La bendición mundial del útero, abriendo el corazón

Imagen de Miranda Gray

Este sábado día 6 de diciembre tuvo lugar la última bendición mundial del útero del año 2014, bendición que celebré a solas en casa, sintiendo la presencia de mi compañero Víctor, así debía ser. Al regresar a casa de un día de descanso y ocio en familia, observé la luna llena en el cielo, inmensa, brillante, acuática y amorosa. Supongo que me habló… Me dispuse a celebrar la bendición de una forma espontánea, fuera de hora, sin muchos elementos, simple y llanamente coloqué a mi lado la meditación del árbol del útero, una vela y mi cuenco de Moon Mother, representando el útero de todas las mujeres. Cansada y práctica (entrando ya en la fase doncella), sentí que no hacía falta nada más. 

Efectivamente, no hizo falta nada adicional para abrir lo que se abrió… al cabo de unos minutos de estar enviando energía a través del cuenco del útero, empecé a sentir una conexión muy fuerte con todas las féminas del planeta, de todas partes del mundo, imágenes de mujeres de distintos lugares, mujeres de edades diversas, culturas, las sentía unidas a través de la energía de este día tan especial. Y la luna sobre todas nosotras… La conexión con la Madre Tierra, con la Madre de todas y todos… su presencia también presente, ese cuerpo de la Tierra en mí, los árboles, animales, plantas, ríos y mares, montañas… y mi corazón se empezó a abrir. 

Una abertura que me pilló por sorpresa, pues su fuerza no la sentí tan sólo a nivel emocional, sino también a nivel físico. Las costillas y la caja torácica parecían crecer, y mi corazón empezó a bombear energía amorosa hacia el cuenco, hacia el universo, y hacia todo mi ser. Todo un regalo de la Vida. Esta energía vino acompañada de mensajes personales, mensajes sabios y contundentes. Y al terminar, la liberación emocional, llanto de emoción, llanto de alegría, sostenida por Víctor y su energía lunar innata. 

Cada bendición es un regalo, un despertar, un recordar, un conectar y un sentir a otro nivel. Muchas gracias de nuevo, Miranda, por crear la oportunidad de encontrar espacios para conectar con lo divino femenino. Que esta hermosa técnica se expanda más y más para que más corazones se abran, tanto en las mujeres, como en los hombres (sí, podemos ofrecer “el regalo” a los hombres también). Son momentos en los que la necesidad de que abramos los corazones y sintamos la unión con el Todo es vital. 

Desde mi corazón “hippie”, siento con certeza que el amor es la fuerza más grande del Universo. Bendiciones para tod@s desde mi corazón bien abierto,

Eva

Si lo sientes…

 
Imágenes de Lindy Longhurst y Miranda Gray

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